El cambio climático es un asunto que nos corresponde a todos y la construcción sostenible juega un papel fundamental en la agenda global para la recuperación del medio ambiente.
El sector de la construcción es uno de los grandes motores de la economía mundial y de la urgente transformación social, que busca mitigar el impacto ecológico para proteger los recursos naturales, promover el bienestar y nuestra calidad de vida.
¿Cómo aprovechar esta oportunidad?
Proyectos sustentables y rentables
El concepto de construcción sostenible sobrepasa ampliamente los límites de lo que entendemos por arquitectura. Se habla más de entornos sostenibles, lo que sugiere una filosofía novedosa de concebir tanto el diseño arquitectónico como la forma de planear y ejecutar nuestros planes de inversión. En construcción, la sostenibilidad infiere adherirse a principios éticos, que integran criterios ambientales y sociales para impactar positivamente a los habitantes.
De acuerdo a eso, la rentabilidad de una inversión en proyectos sustentables se da en dos vías. Una tasa de retorno atribuible a lo social, en tanto que invertir en el cuidado del medio ambiente es adquirir bienestar y calidad de vida, no solamente para nuestras familias sino para nuestra comunidad. Y otra, por supuesto, referente a lo económico, pues el valor de una propiedad aumenta de forma considerable cuando se trata de un edificio amigable con el entorno.
El consumo de energía en todo el ecosistema de la construcción representa el 40% a nivel mundial. Cualquier acción realizada en este sector afecta de una manera importante la vida en el planeta.
¿Es más costoso este tipo de construcción?
La respuesta corta es si, la construcción sostenible, en su definición más amplia, responde a los ODS (objetivos de desarrollo sostenible) con los que Colombia se ha comprometido a través del Acuerdo de París (2015) para reducir emisiones contaminantes y colaborar en la adaptación a los impactos del cambio climático.
Esto quiere decir que la cabalidad de este cumplimiento incluye en sus balances de operación, en mayor o menor grado de acuerdo a las características de cada proyecto, aspectos aparentemente lejanos como la extracción de la materia prima, la producción de los materiales, el transporte, la instalación o construcción y la proyección del ciclo de vida de un edificio.
Equilibrio entre sostenibilidad, diseño y rentabilidad
Tal vez estés pensando “si me saldrá más caro ¿qué sentido tiene?” En primer lugar, retomando lo que ya hemos dicho, la propiedad tendrá más visibilidad y por ende su valor aumentará progresivamente. Segundo, la tendencia global es hacia la sostenibilidad, llegará el momento en que será la única manera permitida para poder construir ¿cómo te parece estar un paso adelante?
Los estudios de arquitectura de vanguardia, como Aponte, que se proyectan en el tiempo con una visión de futuro construida desde la observación del panorama actual, el reconocimiento de las tendencias y una nutrida experiencia, toman siempre el camino del diseño sostenible, promoviendo el diálogo constructivo con sus clientes para lograr el equilibrio perfecto entre el gasto de la inversión, un proyecto sostenible y un moderno diseño funcional.
“La Arquitectura apropiada no solo busca la sustentabilidad ecológica, sino también económica y cultural” – Alvar Aalto (destacado arquitecto finlandés)
La respuesta larga a la pregunta ¿es más costoso este tipo de construcción? es No. El debate internacional sobre las acciones inminentes que debemos tomar como sociedad frente a nuestro futuro ha pasado al consenso general. Este es un tema que excede el contenido de este artículo, sin embargo, la construcción sostenible es una de las líneas transversales de todo estudio creativo que, dentro del campo de la construcción, como Aponte, está comprometido con hacer una contribución histórica a la agenda global que prioriza el cuidado de la vida.